5º Foro Mundial del Agua

Finalizó ayer en Estambul el V Foro Mundial del Agua con el desacuerdo de un numeroso grupo de países que mostraron su oposición a la declaración ministerial, por no reconocer el agua como un derecho humano básico.
Ante la negativa de los organizadores de incluir en el documento final esa definición, 25 países de todo el mundo decidieron entonces suscribir una declaración propia en ese sentido y en la que se comprometían a trabajar por la implementación de tal derecho.

La polémica estuvo entre los 25 mil asistentes de gobiernos, organizaciones no gubernamentales y entidades sociales, quienes debatieron sobre los problemas del que se dice es el petróleo del futuro. La Declaración Ministerial de Estambul, aprobada ayer en la clausura del V Foro Mundial del Agua, no reconoció el acceso al agua y a su saneamiento como un derecho humano, aunque sí aparece recogido en un anexo a la misma, suscrita por una veintena de países, entre ellos Chile. La noción de “derecho al agua”, que era reclamada enérgicamente por numerosas organizaciones no gubernamentales (ONG) y por varios países, no figuró en el texto final de esta cumbre internacional, cuyo cierre coincidió con el Día Mundial del Agua. El grupo de naciones disidentes, como Bolivia, Paraguay, Uruguay, Bangladesh, Marruecos, Guatemala, Ecuador, Cuba, Chile y Venezuela, se comprometen a realizar las acciones necesarias para la implementación progresiva de ese derecho (ver página 8, celebraciones en Chile). La ministra española de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, explicó a la prensa que el contenido de este anexo podría tratarse en un Consejo de Ministros de la Unión Europea, con el objetivo de sumar a los países comunitarios al documento. Durante toda la semana, unos 25.000 participantes -entre líderes políticos, expertos, empresas y ONG- debatieron las cuestiones más candentes en torno a este recurso, como las sequías, el reciclaje de las aguas residuales, el reparto o la gestión del preciado líquido. Las ONG criticaron el hecho de que el foro sea organizado por el Consejo Mundial del Agua (CMA), una institución de carácter privado. Pero el texto oficial final, aborda el tema controvertido: “Reconocemos las discusiones, los debates en el marco de las Naciones Unidas en lo que respecta a los derechos humanos y al acceso seguro al agua potable y al saneamiento. Reconocemos este derecho y revisaremos cómo podrá llevarse a cabo en nuestras leyes nacionales, reglamentos, políticas y prácticas”. Y estimaron que se puede avanzar en estrechar la cooperación para resolver disputas por este recurso, mejorar la gestión de los recursos hidrológicos y reducir la contaminación, entre otros. LA DISIDENCIA José Antonio Hernández, vocero de Intermón Oxfam, organización que trabaja en 48 países en proyectos ligados al desarrollo y comercio justo, dijo a Radio Francia Internacional, que considera que el derecho al agua es fundamental, tal como lo es el derecho a la alimentación. “Que se regatee una declaración sobre un derecho como es el acceso a un agua saludable, es una muestra más de que no hay voluntad política suficiente para terminar con una situación que condena a más de mil millones de personas y a casi la mitad de la población mundial a no tener acceso a un saneamiento adecuado. Se está hundiendo en la miseria a cientos de millones de personas”. El ministro de Medio Ambiente de Bolivia, René Orellana, consideró que el siguiente paso sería convocar a un foro iberoamericano del agua, donde los gobiernos y los pueblos del continente tomen la iniciativa.